Un paisano

 
 

“Hoy me apetece hablar del libro Jarra Almas del querido paisano Enrique Armenteros Caballero.

Qué mérito tiene saber engarzar una historia, mezclando hechos históricos con relato de ficción; pero, más si cabe, hundir tamaña historia en el marco perfecto de tus raíces, antaño con una vida llena de trabajo, convivencia, supervivencia y hoy desgraciadamente vacía.

La novela invita, como hemos hecho en varias ocasiones a hacer el recorrido en torno a las hoy ruinas del cortijo Jarra Almas en nuestra querida sierra de Valdepeñas de Jaén, fuente de inspiración, sin duda, de la obra.

(…)

¿No os parece que merece la pena sumergirse en su lectura? Yo lo he hecho dos veces, intentando empaparme mejor.”

Amando / Valdepeñas de Jaén

(26 abril 2024)

Estoy recuperando las redes sociales poquito a poco, intentando dar un paso nuevo en esto de escribir, donde nunca se termina de aprender del todo.

Así que acabo de descubrir tu publicación en ese mar infinito que es Facebook, Amando. Discúlpame.

Tu mensaje trata principalmente de las circunstancias históricas que envuelven a la novela y te doy la razón: hubo mucho trabajo de documentación dentro de Jarra Almas. Y aún hay más que hacer. Agradezco la publicación, como digo, porque proviene de un estudioso de la historia, pero aún más porque proviene de un paisano que ha sabido escuchar las poderosas voces que provienen del paraje de la Sierra Sur de Jaén donde está ambientada la acción.

Te debo un paseo hasta Jarra Almas.

No creas que lo he olvidado.

Un abrazo afectuoso y gracias mil —también, Alberto, Amando también lee dos veces un libro—.

Enrique

 
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